El futuro de Francesco Bagnaia empieza a generar dudas en el paddock, sobre todo de cara a la temporada 2025, en la que el piloto italiano no ha mostrado el mismo nivel de rendimiento que le llevó a ganar títulos con Ducati. Aunque sigue siendo la referencia de la marca de Borgo Panigale, la presión aumenta a medida que los resultados no cumplen con las expectativas y el pelotón de pilotos de Ducati se muestra cada vez más competitivo.
En este contexto, cobra fuerza la hipótesis de que Bagnaia pueda buscar nuevos horizontes cuando entren en vigor las nuevas regulaciones de MotoGP en 2027. Uno de los destinos más comentados sería Monster Energy Yamaha MotoGP, un equipo en reconstrucción que podría ver en Bagnaia a la figura capaz de liderar el desarrollo de la YZR-M1 en una nueva era técnica. El cambio se haría eco de la decisión tomada en el pasado por Valentino Rossi, mentor de Bagnaia, que también cambió Ducati por una apuesta a largo plazo con Yamaha, donde dejaría una huella histórica.
Por otro lado, Ducati se encuentra actualmente en una posición de gran abundancia en términos de talento. Jóvenes como Fermín Aldeguer, una de las mayores promesas del momento, y Fabio Di Giannantonio, que ha demostrado solidez y consistencia en ascenso, están cada vez mejor posicionados para dar el salto al equipo oficial. Esta «cola de espera» de calidad ejerce aún más presión sobre Bagnaia, que sabe que su continuidad en el proyecto oficial dependerá de su vuelta a las victorias y a la consistencia que ha demostrado en el pasado.
Así, mientras Ducati tiene la ventaja de elegir entre varias opciones para el futuro, Bagnaia podría afrontar 2027 como una oportunidad para empezar de nuevo, posiblemente junto a Yamaha. El paralelismo con la trayectoria de Rossi no pasa desapercibido y puede ser el hilo conductor de un cambio significativo en el equilibrio de fuerzas de MotoGP en la nueva era de reglamentos.